El arte de Jorge...
Aquí os presentamos, con los honores que se merece, el artículo de JORGE, ganador del tercer reto de Culturiz-Arte. Muchísimas gracias por tu colaboración. Esperamos seguir leyendo tus sabios comentarios. ¡Suerte y cultura!
Arte y ordenador ¿un amor imposible?
Jorge Botella
"Con el desarrollo de la tecnología de los ordenadores la ciencia ha desarrollado nuevos modelos de conocimiento: ahora sabemos, por ejemplo, sobre la posibilidad de otros universos como las simulaciones que difuminan la distinción entre realidad e ilusión”.
Paul Brown
Con el desarrollo tecnológico del siglo XX, y muy especialmente en las últimas décadas, la relación entre el arte y la tecnología ha tenido que plantearse de una forma radicalmente nueva a cómo lo había hecho en los siglos anteriores. La extraordinaria perspectiva la abría un protagonista nuevo, a principios de los ochenta, que permitía dar un salto cualitativo de importancia: el ordenador.
Aunque hasta entonces las computadoras se aplicaban sólo en el campo de la economía y la empresa, en 1984 aparece el primer ordenador que maneja textos e imágenes con una potencia adecuada para las necesidades de una persona. Su capacidad gráfica y un entorno individualizado fueron dos características que atrajeron en seguida a los artistas más receptivos.
En la actualidad, la aplicación del ordenador a la comunicación y expresión audiovisual ha progresado extraordinariamente y su práctica constituye un claro ejemplo de fusión entre arte y tecnología. De hecho, uno de los paradigmas emanados de la cultura digital es la llamada realidad virtual, un entorno audiovisual envolvente (además de mirar, oir, se puede también tocar, oler, caminar…) y, con ella, el ordenador podemos decir que alcanza su clímax simulador que, aplicado al campo del arte, aporta una dimensión insospechada.
La potencia simuladora del ordenador permite reproducir, hasta un límite imprevisible, las actividades humanas de concebir, diseñar, imaginar, comunicar... Como una especie de prótesis mental, se halla a disposición del artista; en particular, del artista para el cual creatividad y técnica constituyen las dos caras de la misma moneda.
¿No cabría, pues, cuestionar aquellas voces que, ancladas en un pasado engañoso, se empeñan en establecer una relación entre arte y tecnología como si de una amor imposible se tratara?
Jorge Botella
"Con el desarrollo de la tecnología de los ordenadores la ciencia ha desarrollado nuevos modelos de conocimiento: ahora sabemos, por ejemplo, sobre la posibilidad de otros universos como las simulaciones que difuminan la distinción entre realidad e ilusión”.
Paul Brown
Con el desarrollo tecnológico del siglo XX, y muy especialmente en las últimas décadas, la relación entre el arte y la tecnología ha tenido que plantearse de una forma radicalmente nueva a cómo lo había hecho en los siglos anteriores. La extraordinaria perspectiva la abría un protagonista nuevo, a principios de los ochenta, que permitía dar un salto cualitativo de importancia: el ordenador.
Aunque hasta entonces las computadoras se aplicaban sólo en el campo de la economía y la empresa, en 1984 aparece el primer ordenador que maneja textos e imágenes con una potencia adecuada para las necesidades de una persona. Su capacidad gráfica y un entorno individualizado fueron dos características que atrajeron en seguida a los artistas más receptivos.
En la actualidad, la aplicación del ordenador a la comunicación y expresión audiovisual ha progresado extraordinariamente y su práctica constituye un claro ejemplo de fusión entre arte y tecnología. De hecho, uno de los paradigmas emanados de la cultura digital es la llamada realidad virtual, un entorno audiovisual envolvente (además de mirar, oir, se puede también tocar, oler, caminar…) y, con ella, el ordenador podemos decir que alcanza su clímax simulador que, aplicado al campo del arte, aporta una dimensión insospechada.
La potencia simuladora del ordenador permite reproducir, hasta un límite imprevisible, las actividades humanas de concebir, diseñar, imaginar, comunicar... Como una especie de prótesis mental, se halla a disposición del artista; en particular, del artista para el cual creatividad y técnica constituyen las dos caras de la misma moneda.
¿No cabría, pues, cuestionar aquellas voces que, ancladas en un pasado engañoso, se empeñan en establecer una relación entre arte y tecnología como si de una amor imposible se tratara?

1 Comments:
Opiniones las hay para todos los gustos. Para mí la tecnología nunca se podrá considerar arte...
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